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sábado 22 de septiembre de 2007

Nuevo proyecto web

¡Señoras, señoritas, caballeros, caballeras y caballos!

Es un placer presentarles mi nuevo proyecto de web, que he hecho en un fin de semana. Se trata de un (otro más) clon de menéame, pero dedicado a la coña y al desparpajo internetero.

Se llama Chorréame, podéis encontrarla en http://chorreame.net.


¡Disfrutadlo, y por supuesto visitadlo mucho! (O al revés)

martes 4 de septiembre de 2007

BBC (Bodas, bautizos y comuniones)

Hay dos tipos de reacciones ante la invitación a una boda:

  1. ¡¡Una boda!! ¡¡A ponerse púo de langostinos y cubatas!!
  2. Menudo coñazo, otra boda.
Y la mía fue la primera. Craso error: Las bodas en las que no conoces a nadie son un coñazo. Para colmo la comida no me gustó. Saldo: me aburrí, tuve resaca y sueño arrastrao.

Pero pasando a relatar los hechos, la cosa comienza en un emplazamiento de Benalmádena, Fuengirola. Un castillito o algo por el estilo donde las parejas van a hacer bodorrios civiles. Y atención por que mi prima (que por lo visto era la que se casaba) llega en esto:
Esto, señores, es un Bentley 3½ de 1937 original, del que tengo entendido que se fabricaron unas 3000 unidades. Un coche con 70 años rodando con todas las piezas originales, incluída la tapicería, el cuadro y el motor. Así que lo mejor que podía hacer era ponerme a charlar con el chófer mientras se celebraba la ceremonia, que tengo entendido que sólo requiere la presencia de los futuros cónyuges. Como ya he mencionado, uno era mi prima. El otro no lo conozco.

Ya que he puesto la foto del coche, no voy a ser tan ruín de no poner la de mi prima:

Por supuesto, la he shoppeado un poco para respetar su intimidad y la de mi tío, añadiendo elementos de mi cosecha.

El chófer del vehículo me cuenta que fue comprado por un nipón que se lo llevó a su país. Luego fue comprado por un americano que hizo lo propio. Después cayó en manos de un alemán. Así hasta este señor, que también me contó que tenía un coche americano más antiguo aún, hecho a mano en un taller. También disponía de un Mercedes de los años 40. Casi nada. En resumen, una gozada de coche, al que me arrepiento de no haberle hecho más fotos.

En esto que se va el tiempo y la ceremonia acaba. Nos hacemos fotos con el personal y nos echa de allí (literalmente) un señor pegando voces. Se quedó a cuadros cuando me puse a burlarme de él para regocijo de mi familia allí presente. Quedaba el convite que se celebraría en un hotel de Fuengirola.

Una recepción de una boda no es tal si no es larga, aburrida y con canapés. El único aperitivo destacable fue el jamón, que no era del Mercadona precisamente. Y tampoco hay recepción que valga sin una tía diciendote "¡¡Niño, habla bien, coño!!" y críos correteando por el lugar. Cuando viene el personal, pasamos al salón, donde con toda la parafernalia nos ponen el menú.

Las gamas Orly no son lo que parece, más bien son gambas con piñas clavadas con palillo en una ídem.

Otro concepto a aclarar es el de los personajes imprescindibles para que una boda sea boda:
  • La amiga gorda con el vestido que la aprieta de forma que las carnes quedan aprisionadas. Esta amiga berreará y hará el ridículo 1D4 veces mientras come y 1D6+2 veces cuando esté bailando después de beber 1D6+1 cubatas.
  • El viejo que canta a destiempo y hace equilibrios con copas en la cabeza. Normalmente con nefastas consecuencias.
  • La señora mayor que está ga-ga y se orina encima.
Afortunadamente ninguno de los tres elementos se dieron cita. Contra todo pronóstico y a pesar de este hecho, la boda fue considerada tal por las autoridades.

El postre de los convites, la tradicional tarta, también dio de sí. Una tarta impresionante de 5 pisos y dos sabores: Nata y nata, como mandan los cánones. Eso y bolitas plateadas que adornan una barbaridad pero se asemejan a plomillos de los de las escopetas. En mi infinta sapiencia deduje que se trataba de una tarta de campo y que había sido cazada por un cazador la mañana del día anterior.

En resumen: Soy el peor invitado que se puede tener en una boda. De hecho, si mi prima leyera esto, con pleno derecho me rajaría en canal para posteriormente meterme dentro la tarta, el lenguado y las legumbres que no me comí.

Highlight del match:

-Oye, Vicente, ¿ves aquella chavala? Se llama XX (No me acuerdo) , es muy guapa y simpática. -Es mucho menor que yo. -Y sabe tres idiomas. -Pero yo soy mayor para ella... -Y sus padres son ricos, tienen varios chalets con piscina y pista de tenis, y van a vender un solar de 500 metros cuadrados para hacer pisos. -¿Cómo dices que se llamaba?

Por último, dar un consejo: Si tus tías te dicen en todas las bodas "¡Tú vas a hacer el siguiente, jiji!" y no te gusta nada, comienza a decírselo a ellas en los funerales. Te aseguro que te dejan en paz.

Disclaimer: Esto NO es una crítica a la boda en cuestión, sino un análisis de los elementos que componen en general a las bodas. De hecho, es una crítica a mí mismo por ser un invitado desagradecido y pésimo.

En otro orden de cosas, este dibujo lo hice en el trabajo:

Nada más. ¡Pasad una buena semana!


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